Tuesday, November 12, 2013

Llévame a Andrés y ponme la Carne de Res

"Es muy nuestro, mariquis"

Mi tierra linda y bella tiene muchas hermosas cosas que la identifican, como la bandera, el escudo, el sombrero vueltiao’, la capa del viejo Hidalgo, la ruana, el Transmilenio, el único metro que hay y obviamente el arribismo innato del colombiano que se cree “de bien”.

"Les dejo el libro"

Ahora resulta que al parecer “violaron” a una niña de bien en los parqueaderos de bien del conocidísimo y elegantísimo restaurante Andrés Carne de Res donde va la cremée fuetée de la societée colombianée (todas las palabras son femeninas, por eso van con “e”), porque allá solo entran los altísimos hombres y mujeres de bien que pagan por una morcillé 50 veces más que en la plaza de mercado que ambientan en el lugar, porque eso nos hace parte de la cultura con la que no nos queremos mezclar, porque es taaaaan nuestro...

"Llegó la sangre que le faltaba a esta morcilla, carajo!"

Se llenan la jeta de decirse europeos con sus fotos y sus comentarios tan elitistas en las redes sociales pero se mueren de ganas por untarse el hocico con grasa de morcilla y rellena como la chusma que tanto desprecian, por eso les encanta ir a que les cobren 50mil pesos a Andrés Carne de Res, para saberse que están comiendo de la misma vianda de los pobres pero con precios inflados… Tal vez los otros sean pobres de dinero, pero ustedes son unos pobres arribistas, unos pobres diablos.


"Péguele a la pelanga, mono"

Si quieren ser taaaan nuestros como Andrés, vayan a la Caracas con 19 donde doña Gloria que sí les da la pelanga que tanto les hace falta cuando escuchan a Julito, cuando van tuiteando en su carro mientras un “mono” les limpia el vidrio y ustedes sueñan con comerse una empanada llena de arroz, pero de arroz de “niños bien” que cueste 200mil el kilo.

"O 'imbecilé', para que le suene más europeo"

Pues yo si les digo con orgullo que prefiero ser pobre que un pobre imbécil estafado con esos precios que tanto les gustan, bebés agrandados. Sigan siendo taaaan felices con ese lugar taaaaan nuestro, Édgar les dice.

"Grande Édgar"

Se me puso la carne de Andrés por ver tanta Res que va para que la destripen allá con el arribismo propio del colombiano “levantado”, del colombiano “wannabe”, del colombiano “de bien”. Y acuérdense, que de Marruecos a Berruecos hay mucho trecho...

P.D.: Si usted va disfrazada de “culipronta” es bajo su responsabilidad, si es violada es su culpa porque a la gente de bien no le gusta que se le resistan. Sigan pagando “harto” para que sean taaaan nuestras como las mujeres de El Salado y de paso las destripen, pero solo los colombianos de bien, esos que le meten solo la puntica de Anca a esos precios taaan nuestros.